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Articulo

PROBIÓTICOS DEFINICIÓN ACCIÓN Y BENEFICIOS PARA LA SALUD.


Uno de los avances más emocionantes en la ciencia del estilo de vida en la última década han sido las investigaciones acerca del papel central que desempeñan nuestros microbios (bacterias) residentes en el intestino delgado y el intestino grueso o colon; en la regulación de la salud en general. Estos microbios, junto con su material genético y sus subproductos metabólicos, forman lo que se conoce colectivamente como microbioma. Es cada vez más evidente que los billones de microbios que viven en y dentro de nosotros desempeñan un papel fundamental en casi todos los sistemas del cuerpo. Incluso hace tan solo 10 o 20 años, no comprendíamos hasta qué punto el microbioma intestinal podía influir en el estado de ánimo de una persona, regular el apetito, producir y regular la absorción de vitaminas esenciales, regular el sistema inmunológico e influir en la inflamación sistémica.

Hay evidencia que sugiere que el microbioma nos afecta en un nivel tan fundamental, que puede regular la expresión de nuestra información genética, o inclusive modificando la expresión del ADN, produciéndose lo que se llaman cambios epigenéticos. Todos los alimentos compuestos (macro y micronutrientes), son digeridos y absorbidos en el tracto gastro-intestinal (GIT) antes de que puedan llegar a varios otros tejidos del cuerpo.

Las bacterias se localizan en un 95% en el tracto digestivo. Son entre 10 a 50 veces más pequeñas que las células intestinales y superan a las células humanas en proporcion de 10 a 1. La microbiota intestinal puede pesar entre 1 a 2 kilogramo. El tiempo del tránsito intestinal permite la acción de cada una de las bacterias intestinales. A nivel del estómago el paso de los alimentos puede tardar en tiempo de 10 minutos a 4 horas en promedio, a nivel del intestino delgado de 3 a 4 horas y en el colon de 48 a 96 horas.

El número creciente de investigaciones científicas ha ayudado a mostrar una perspectiva aún más emocionante. La idea de que la alteración intencional del microbioma de un individuo podría tener impactos significativos en la salud general, la resistencia a las enfermedades y la longevidad crece con los resultados obtenidos. Cada vez es más evidente que nuestras opciones de estilo de vida (lo que comemos, cuánto dormimos, cuán bien dormimos y la cantidad de ejercicio que hacemos), pueden cambiar la composición de nuestro microbioma e impactar el estado general de nuestra salud. En una relación equilibrada entre huesped, comensal y nuestras opciones de estilo de vida se puede afectar la salud y la capacidad de recuperación de nuestras bacterias residentes y esas bacterias, a su vez, afectan nuestra propia salud y capacidad de recuperación. La influencia del microbioma se debe no solo a la gran cantidad de microbios presentes, sino también a la composición y diversidad de las bacterias. Varían dependiendo su localización en el tracto digestivo, a nivel del estómago con Ph de predominancia ácido, encontramos el Helicobacter, a nivel del intestino delgado con Ph alcalino predominan los Lactobacillus y los Cocos gran positivos; entre tanto en el colón tambien con Ph de predominancia alcalino, encontramos más las Bifidobacterias y las Enterobacterias.

Importante conocer las diferentes cepas cuando recomendamos a nuestros pacientes el uso de los probióticos. Los probióticos son microorganismos vivos que, al ser agregados como suplemento en la dieta, favorecen el desarrollo de la flora microbiana en el intestino. Los prebióticos son ingredientes no digeribles de la dieta que estimulan el crecimiento o la actividad de uno o más tipos de bacterias en el colón, específicamente la fibra de los alimentos vegetales.

Me gustaría tomarme unos minutos para destacar qué tan beneficiosa puede ser una dieta rica en probióticos en cuatro áreas claves de la salud: 1) Estado de ánimo, 2) Salud intestinal, 3) Salud cerebral 4) Sistema inmunológico.

ESTADO ANIMICO


La idea que los microbios que viven dentro de la vía digestiva pueden afectar el temperamento de un individuo puede parecer descabellada, pero existe una ciencia convincente que sugiere que este es precisamente el caso. Un grupo de investigadores en abril de 2015 publicó en la revista Brain, Behavior, and Immunity, un estudio que vinculaba el microbioma con el estado de ánimo. Los participantes del estudio se dividieron en dos grupos: Un grupo recibió un complemento alimenticio probiótico y el otro un placebo. Al final de las cuatro semanas, los participantes del estudio que recibieron la intervención de probióticos demostraron una reactividad reducida al estado de ánimo triste, lo que confirma la idea de que los probióticos pueden ayudar a mejorar un estado de ánimo negativo.

Otro estudio, realizado por investigadores de UCLA y publicado en la revista Gastroenterology, llegó a una conclusión similar. Este estudio encontró que el consumo de leche fermentada, que es rica en bacterias probióticas, en realidad cambia la respuesta emocional del cerebro a los estímulos a nivel estructural. Los participantes que bebieron la bebida rica en probióticos respondieron de manera diferente al test de las caras emocionales en comparación con los controles, diferencias que se destacaron en la prueba de imagen de resonancia magnética funcional (IRMf). El consumo de una dieta favorable a los probióticos claramente tiene el potencial de cambiar la forma en que vemos y respondemos al mundo que nos rodea.

INTESTINO


El beneficio más evidente de consumir probióticos es su impacto en la digestión. La mayoría de las veces comemos bien, pero nos alimentamos mal. La alteración de la microbiota y la flora intestinal no nos permite la asimilación adecuada y suficiente de los nutrientes que ingerimos, llevándonos a sufrir de déficit de minerales y vitaminas; micronutrientes básicos para la buena función mitocondrial entre otros. Entendemos intuitivamente que el consumo de probióticos tendría un impacto positivo en el intestino porque es precisamente donde terminan después de ser consumidos. Uno de los usos más comunes de los probióticos es para tratar la diarrea y el estreñimiento. Los estudios han demostrado que los probióticos pueden ayudar a tratar una amplia variedad de tipos de diarrea, incluida la diarrea asociada con antibióticos; curiosamente, también pueden tener un impacto aparentemente opuesto en el tracto digestivo al prevenir el estreñimiento. La inflamación intestinal causa aumento anterior del perimetro abdominal, abdomen globoso, por aumento de la fermentación intestinal y la presencia de gases. Lo podemos evaluar realizando la percusión abdominal. El reflujo, el dolor tipo cólico, nos alertan que nuestra flora o microbiota intestinal esta alterada. El aumento de la incontinencia urinaria en la mujer y la frecuencia urinaria en el hombre pueden ser originados en la inflamación intestinal, porque las vísceras intestinales aumentadas de tamaño presionan hacia abajo la vejiga disminuyendo su capacidad y aumentando la presión sobre el esfínter vesical. La disnea y el cansancio crónico, los ronquidos en la noche, pueden ser ocasionados por la presión intestinal aumentada, que empuja el músculo diafragma hacia arriba, trayendo como resultado la disminución de la capacidad inspiratoria del pulmón y la menor oxigenación.

Otro vínculo poderoso entre el intestino y la salud general reside en el desarrollo de la obesidad. Un estudio recientemente publicado en la revista científica Jama Pediatrics, comparó las bacterias intestinales de los niños que fueron alimentados con leche materna, con niños a quienes se les dio leches de fórmula a temprana edad. Los niños que recibieron la fórmula sufrieron cambios en su microbioma, incluidos niveles elevados de Firmicutes en relación con Bacteroides, que se asociaron con un mayor riesgo de sobrepeso u obesidad en el primer año de vida. Otro estudio relacionó la pérdida de peso beneficiosa generada por el ayuno de todos los días (intermitente) con los cambios en el microbioma precipitado por la dieta misma. Todos los días, el ayuno eleva el acetato y el lactato, (dieta cetogénica) dos subproductos de la fermentación del microbioma, y estimulan selectivamente la termogénesis de la grasa parda. Sin embargo, estos resultados no se observaron en modelos de ratones agotados en microbiota, lo que sugiere que el propio microbioma probablemente juega un papel crítico en la facilitación de la pérdida de peso comúnmente observada con el ayuno intermitente.

He observado en mi práctica clínica, que el consumo regular de probióticos trae beneficios como, disminución en el tamaño del perimetro abdominal, disminución del dolor articular, disminución de la inflamación sistémica, disminución de la talla de la ropa usada, mejoria del hábito intestinal, menor producción de gases, cuando se asocia con el suministro de sales de magnesio.

CEREBRO


Una de las conexiones más poderosas entre el microbioma intestinal y los otros sistemas principales del cuerpo reside en la capacidad del microbioma para regular la inflamación sistémica. La inflamación como síntoma, está en la raíz del síndrome metabólico, el dolor articular y en la mayoría de las afecciones neurológicas crónicas debilitantes que enfrentamos hoy en día; por lo que el suministro de probióticos que equilibran el microbioma intestinal y reducen la inflamación, tienen el potencial de mejorar drásticamente la salud y en especial la del cerebro.

La condición inflamatoria más común que puede estar influenciada por las intervenciones de probióticos es la enfermedad de Alzheimer, que es una de las formas más penetrantes y debilitantes de la demencia. Un estudio publicado recientemente en la revista Nature, evidenció la conexión entre la microbiota intestinal y la patogénesis de la enfermedad de Alzheimer. Utilizando ratones 3xTg-AD, un modelo único, triple transgénico de ratón de la enfermedad de Alzheimer. El estudio descubrió que la inducción de cambios en el microbioma de estos ratones impactó positivamente las vías neuronales en su cerebro, disminuyendo el deterioro cognitivo y la progresión de la enfermedad de Alzheimer. Si bien los resultados de un estudio en animales no se pueden transferir directamente a los seres humanos, el estudio sigue siendo muy prometedor para ayudarnos a comprender y combatir esta condición devastadora y presenta un papel potencial para la modulación de la microbiota en el tratamiento del Alzheimer.

Otros estudios han demostrado otras condiciones neurológicas poco comprendidas, como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), podria prevenirse o al menos controlarse con intervenciones de probióticos. Se ha sugerido que la disbiosis intestinal, o un desequilibrio en el microbioma, podría desempeñar un papel crítico en el desarrollo del TDAH. Curiosamente, los niños con TDAH sufren de estreñimiento a una tasa casi tres veces mayor que aquellos sin TDAH. Esta es una evidencia convincente de que existe una conexión entre lo que está sucediendo dentro del cerebro y los intestinos de los niños que sufren esta condición. Las bebidas endulzantes y los comestibles de paquete, suministrados a los niños son ricas en preservativos químicos como el glutamato monosódico que da la sensación de necesitar comer más, es decir un paquete abre otro paquete y colorantes como la tartrazina, todos favorecen la alteración de la microbiota intestinal.

SISTEMA INMUNE


Existe un creciente acuerdo entre los científicos que estudian las condiciones autoinmunes, y las alergias, referente a que la autoinmunidad puede originarse en desequilibrios en el microbioma intestinal.

Muchas afecciones autoinmunes comunes, incluidas la esclerosis múltiple y la enfermedad de Crohn, tienen sus raíces en el microbioma intestinal y se ha demostrado que responden favorablemente a las intervenciones de probióticos. También se ha teorizado que la psoriasis, una afección de la piel que durante mucho tiempo se pensó que era impulsada por el sistema inmunológico, en realidad podría ser causada por un intestino "permeable" que permite que la proteína de unión a lipopolisacáridos (LPS) ingrese al torrente sanguíneo.

Ademas se ha evidenciado que la inflamación intestinal favorece el reclutamiento de los monocitos, el aumento de la producción de Th17 y la interleuquina IL-17 y el TNFalfa, los cuales favorecen la activación de los osteoclastos vía activación del RANKL, el aumento de las metaloproteinasas y finalmente la producción de la osteoporosis.

Las intervenciones con probióticos han demostrado ser prometedoras para reforzar el revestimiento intestinal, disminuyendo así la permeabilidad intestinal y permitiendo que el microbioma intestinal se reequilibre y florezca. Finalmente, se ha demostrado que cepas específicas de bacterias probióticas como Lactobacillus plantarum y Lactobacillus acidophilus, aumentan la inmunidad y ayudan a proteger a las personas de infecciones comunes como la gripe y el resfriado común.

Dada la gran importancia del microbioma en la salud general, la siguiente pregunta obvia es: ¿Qué se puede hacer para promover la vitalidad y la diversidad de su microbioma?

Hay dos caras en esto: 1) Cosas que se deben evitar y 2) Cosas que se deben enfatizar.

Primero hay una serie de elementos cotidianos que pueden alterar su microbioma y deben evitarse, incluidos los antibióticos, el gluten, los azúcares naturales y artificiales, el cloro, (si toma agua no filtrada, con seguridad lo está consumiendo en exceso), los artículos para el hogar hechos con plásticos cargados de bisfenol (BPA) y muchos de los ingredientes artificiales que se encuentran en los alimentos procesados.

Segundo, consumir una dieta que contenga abundante fibra vegetal (consuma la fruta directamente, una en cada ocasión, no la tome en jugo) y verduras frescas, ademas de fibra prebiótica, un tipo específico de carbohidratos que los humanos no pueden digerir pero que nuestras bacterias intestinales si y les permiten prosperar y alimentos ricos en especies probióticas, los cuales podemos complementarlos de manera adicional tomándolos como suministro diario vía oral. Estos cambios en nuestra dieta alimenticia diaria pueden ayudar a asegurar que su microbioma florezca y permanezca sano.

La creciente ciencia del microbioma humano y su amplio impacto en la salud general son absolutamente fascinantes. Nuestra capacidad de aprovechar el poder del microbioma intestinal para prevenir o controlar una variedad de afecciones crónicas y agudas apenas comienza a entenderse. Estamos en un proceso del conocimiento que permitira a futuro su desarrollo y su importante aporte a la ciencia médica y a la salud de nuestros cuerpos. ¡Espero que pueda aprovechar algunos de los beneficios potenciales mencionados anteriormente y que pueda implementarlos en su vida diaria para mejorar su salud y su longevidad!

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